La enfermedad de Alzheimer se puede dividir en tres fases:
Leve: Sintomatología ligera o leve. La persona enferma mantiene su autonomía y sólo necesita supervisión cuando se trata de tareas complejas.
Moderada: Síntomas de gravedad moderada. La persona con la enfermedad depende de un/a cuidador/a para realizar las tareas cotidianas.
Severa: Estado avanzado y terminal de la enfermedad. La persona con la enfermedad de Alzheimer es completamente dependiente.